|
Poema 24
Quiero arrancar mi cuerpo en su totalidad
comenzando con mi piel, con rapidez
para que el dolor mengue el deseo,
y luego que esa masa de ropas naturales
se encuentren apiladas a mi lado
digerirlas lentamente
con el cuerpo que aun me queda por desgarrar.
Y una vez ya echo esto
podré comenzar a arrancar mis músculos
uno por uno, esta vez con suavidad
para luego calentarlos en aceite
o tal vez comerlos crudos
saboreando del egoísmo cada trozo.
Y cuando solo mis huesos queden
quebrarlos a estos con algún instrumento
un martillo o una pesada piedra
y tragarlos, ya no con mi mandíbula
o tal vez solo con parte de ella
ya que mi alma comenzara a presenciar
la aberrante escena con la que me ilumino.
Y así, hueso por hueso, astilla por astilla
mi esqueleto desaparecerá
y solo quedara mi alma, mi porción espiritual.
|